Se abre una revisión
Llega una entrega a pre. Marcas qué ha cambiado y Mochuelo prepara la lista de casos: los básicos siempre, y los de lo que se ha tocado.
Mochuelo organiza las pruebas de cada entrega con gente que no es de QA: soporte, clientes, negocio. Cada uno sabe qué probar, los fallos llegan con captura y hora exacta, y nada sale a producción sin el visto bueno.
Es lo normal: soporte, algún cliente de confianza, alguien de negocio. Saben usar la aplicación, pero nadie les ha dicho qué mirar. Y el fallo acaba llegando por teléfono, sin hora, sin pasos y sin captura.
¿Y qué pruebo?
Sin un guion, se prueba lo de siempre y se escapa justo lo que cambió.
Me da error.
¿Dónde? ¿Con qué usuario? ¿A qué hora? Sin eso, desarrollo no lo encuentra.
¿Ya está arreglado?
Se arregla, se despliega… y nadie vuelve a probarlo hasta que el cliente lo encuentra.
Cinco pasos, siempre los mismos. Cada uno deja rastro: quién lo hizo, cuándo y por qué.
Llega una entrega a pre. Marcas qué ha cambiado y Mochuelo prepara la lista de casos: los básicos siempre, y los de lo que se ha tocado.
Casos escritos en lenguaje llano, con lo que debería pasar. Se marca con un toque: funciona, falla o no he podido probarlo.
Al marcar «Falla» se abre la incidencia con el caso ya puesto. Resumen, qué pasó, hora exacta y la captura pegada con Ctrl+V. El equipo la confirma y crea el issue en GitLab en un clic.
Cuando el equipo lo arregla, el caso vuelve a la siguiente revisión con un aviso. Si ahora funciona, la incidencia se cierra sola. Si no, vuelve con una nota.
La revisión se cierra con veredicto y motivo. Queda escrito por qué esa entrega subió a producción, o por qué se quedó esperando.
Mochuelo vigila la entrega antes que tus clientes. Tú solo tienes que abrir la primera revisión.